Alejarte de tu Realidad

Sigues siendo tan lejana a mí.
Aún así, te respiro cada día
al intentar adivinar
cómo es que no has llegado a aquí.

Intentas hacerte sorda
al mecer de mis palabras.
Danzas en un silencio abismal,
pero a ti, no tardaré en llegar.

Voy bebiendo tu indiferencia
a grandes sorbos de soledad.
Al final de la botella sólo me espera
nuestra historia sin comenzar.

Quiero alejarte de tu realidad
e invitarte a conocer la mía.
Prometo no hacer más
que buscar tu alegría.

Sólo te pido me des la mano
y tal vez un beso en algún rato.
Pero sólo puedo hacerlo con tu consentimiento,
sólo si quieres recorrer el camino conmigo.

Quiero alejarte de tu realidad
y que conozcas la inmensidad de mi locura.
Demostrarte lo que en mi mundo es amar
y todo lo que éste gesto conlleva.

Así podría llenar mi botella con tus caricias
y besar tu alma hasta la eternidad.
Sentirás que te amo incluso al respirar
y, sobre todo, cuando al ocaso nos sentemos a mirar.

Quiero alejarte de tu realidad
y hacerte perderte en la libertad
de vivir en una interminable leyenda
de lo que eras y serás.

Pero debo parar de especular,
al final de cuentas, sigues siendo tan lejana.
Aún así he de soñar
cómo será cuando te acerques a mi realidad.

Rocket Man

"One minute I was impenetrable.
Nothing could touch me.
The next, my heart was somehow
beating outside my chest,
exposed to the elements."

Hank Moody, Californication, S04E02

Los deseos, los amores, las lágrimas, las sonrisas y el frío nudo en la garganta que no nos deja pararnos, todas las características que cimentan y construyen la vida son tan cambiantes, tan variables, que simplemente no podemos terminar de aterrizar, nunca. Es así como nos formamos, sin aterrizar.

Yo, por ejemplo, no puedo dejar de ver el tren de la vida pasar, sin pensar, al menos, en subirme en cada vagón, conocer cada cubículo, probar cada platillo y embrigarme en todo tipo de alcoholes y alucinógenos. No quiero dejar de ver, de sentir, de tocar. Quiero ser un niño en un museo, un adolescente en su primer fiesta, una botella giratoria. No puedo, por más que intente, dejar los trenes pasar. No puedo dejar de disfrutar el sabor que el café me deja en la boca justo después de fumar; el de la resaca. No puedo ver pasar el olvido de los secretos nocturnos. Quiero destruir el arcoiris con una luna, quiero tapar el sol sólo para volverlo a mirar cuando me quiera deslumbrar. (Todas las bocas son distintas). No puedo dejar de intentar describir el orgasmo femenino con puntos suspensivos (/on such a timeless flight/), antes de que se acabe la tinta. /It's lonely out in space. I'm not the man they think I am at home, I'm a Rocket Man./

Pero ese soy yo. Yo, por el otro lado, quiero ver esos trenes pasar mientras navego tranquilamente. No quiero ser el que llena el cenicero de colillas y envicia el aire de humo, no quiero ser el que se despierte sin saber nada. No quiero buscar lo inexistente en las lagunas de lo perdido. No quiero ver el sudor correr por el cuerpo de mil mujeres, y no quiero tocar, sentir y besar el templo de quien no me prometa amor eterno. No quiero ser un villano, ni tener una epopeya. No quiero jugar a ser dios en un rincón escondido, ni quiero ahogarme en sabores que podrían dejarme amargura. No deseo una boca sin sabor. Solamente quiero ir tranquilo, y decir que supe llegar al otro lado 'sin mayores percances'. /Mars ain't the kind of place to raise your kids, in fact it's cold as hell./

Como cualquier persona que se acerca a las vías, estoy "expuesto a los elementos". ¿La vida sin esos elementos? No lo sé. No sé si quiero entender.

/And all this science I don't understand is just my job five days a week./

/I'm a Rocket Man, burning up his fuse up here alone./

El Movimiento

Una idea. Un mensaje. Un slogan. Una máscara. Una voz. Una protesta.

-Somos el 99%-


Se acerca el final del 2011. Podría escribir sobre tantas cosas a éstas alturas. Podría, por ejemplo, escribir sobre la incapacidad del PRI para volver a poner por el buen camino la tan manchada campaña de Enrique Peña Nieto. Podría escribir sobre el asco que me da la repentina e inventada cultura literaria  y/o política de una sociedad mexicana seudo intelectual. O simplemente podría no escribir. Finalmente lo haré, y escribiré sobre lo que marcó el inició de ésta nueva década.

Comenzaré por proveer un ligero resumen de los hechos con el objetivo de poner al tanto al lector en caso de que no lo esté.

El Inicio

La primavera árabe: Una sed de Libertad.

  • Para comenzar, debemos recordar que los países árabes "son herederos de un periodo violento de colonialismo y de resistencia post-colonial". Esto ha traído como consecuencia los regímenes árabes de los cuales todos somos conscientes. Los levantamientos por la democracia y la libertad se encuentran enraizados en las sociedades en sí mismas y demandan un nuevo tipo de política. Se exige responsabilidad a los jefes militares, quienes ocupan los altos cargos, y justicia social.

La Revolución de los Jazmines y la Revolución de los Jóvenes

      
  • La Revolución de los Jazmines, o la Revolución Tunecina, será recordada por ser la primera de la Primavera Árabe. Básicamente las protestas eran de carácter administrativo, siendo así que el inicio movimiento fue marcado por la muerte del joven Mohamed Bouazizi, de 26 años, quien se prendió fuego cuando la policía le confiscó la mercancía que vendía en la calle.

  • La Revolución de los Jóvenes, o la Revolución Egipcia, se inspiró en la Revolución tunecina. "Las manifestaciones y revueltas se originaron como una protesta por el exceso de brutalidad policial, las leyes de emergencia del Estado, las altas tasas de desempleo, el deseo de aumentar el salario mínimo, la carencia de viviendas y alimentos, la inflación, la corrupción, la falta de libertad de opinión, las pobres condiciones de vida."
La protesta estalla en Libia.

  • Libia, el país más hermético y próspero del norte de África. Los vientos de la primavera árabe llegaron a éste país donde Gadafi llevaba 41 años en el poder. La primeras revueltas fueron organizadas por un grupo de jóvenes por internet bajo el lema: "Revuelta del 17 de febrero: Día de la ira en Libia". Estos movimientos fueron reprimidos, generando más movimientos y enfrentamientos entre el pueblo y el gobierno.


    El Mensaje Llega A Occidente

    Grecia: el Dolor de Cabeza de la UE

    • El Washington Post decía: “inacabables recortes han llevado a una reacción pública en contra, con decenas de miles de griegos inundando las plazas de ciudades de todo el país en una protesta lanzada por llamamiento en redes sociales y que ahora se encuentra en su segunda semana. El domingo, duodécimo día consecutivo de protestas inspiradas por las similares manifestaciones que han tenido lugar en España, vio la mayor reunión hasta la fecha. Más de 60.000 personas se reunieron en la emblemática plaza Syntagma de la capital, según estimaciones policiales, aunque los manifestantes defienden que eran un numero muy superior”. Los protestantes tomaron el nombre de "los ciudadanos indignados", haciendo referencia a las protestas españolas.
    Inglaterra

    • Todo comenzó en Tottenham. Durante una marcha (la cual era realizada como protesta ante la muerte de un joven en manos de la policía) hubo diversos enfrentamientos con la policía. Estos disturbios se extendieron por la región llegando a ciudades como Londres o Manchester. Las redes sociales jugaron un papel muy importante en estos movimientos ya que "avivaron" a las personas a manifestarse, las cuales eran, en su mayoría, jóvenes.


    Los Indignados

    -Democracia real ¡Ya!-

    El Movimiento Indignado es un movimiento ciudadano enraizado en España tras las manifestaciones del 15 de mayo. Éste movimiento ha tomado bastante fuerza, e inclusive ha llegado hasta nuestro país (creo que hasta hay unos en el centro de Coyoacán). Su objetivo es promover una democracia más participativa que se aleje de influencia de corporaciones. Son un movimiento sin afiliación a algún partido político, pacífico, horizontal y transparente.

    #SpanishRevolution

    Éste movimiento fue el primero en darle una importancia real a las redes sociales y a su poder de convocatoria. Ha expuesto al mundo la opinión del pueblo español acerca de su gobierno y la corrupción que hay debido a la presencia de bancos y corporaciones.
    Es un derecho humano el participar en una democracia justa, transparente y real.

    -¡Indígnate!-

    Anonymous

    Knowledge is free.
    We Are Anonymous.
    We are Legion
    We do not forgive.
    We do not forget.
    Expect us!

    Seudónimo utilizado por diversos grupos (o personas) para realizar en su nombre diversas acciones. Se manifiestan a favor de la libre expresión y de la independencia de Internet. Inicialmente sólo se manifestaban en Internet, siendo caracterizados por los ataques de hackers a distintas instituciones (en México hemos sido testigos de cómo han tirado la página web de la SEDENA o dediversos gobiernos estatales).

    Mas recientemente se han manifestado fuera de la red. Es difícil hablar de la estructura interna de Anonymous, ya que ésta básicamente no existe. No hay una jerarquía, su fuerza se basa en el poder colectivo de los jóvenes que conforman el movimiento, algo así como un movimiento anarquista. Hay algunas células que utilizan las redes sociales como centros de reunión y para emitir mensajes “en nombre” del movimiento.

    Se caracterizan por manifestarse utilizando máscaras de “V”, personaje de la película “V For Vendetta”.

    El movimiento ha sido criticado por distintos gobiernos y censurado por páginas como Facebook, Twitter y Youtube.

    -¿Y la libertad de expresión?-


    Occupy


    Protesta en contra de la inequidad económica y social. El primer movimiento de Occupy fue Occupy Wall Street. Está influenciado por el movimiento de Los Indignados.

    Protesta contra el poder de las empresas y las evasiones fiscales del 1% más rico, he ahí el origen del slogan “Somos el 99%”. Han sido secundados por Anonymous, teniendo así una presencia aún mayor.

    Los protestantes han hecho clara su percepción de la desigualdad social.

    El 1 de octubre 700 protestantes fueron detenidos por la Policía deNueva York.

    El movimiento ha sido criticado por ausencia de enfoque o por no tener una agenda que presente un plan de acción verdadero. El grupo simplemente se centra en la afirmación de que todos somos el 99% que no tolerará la codicia y la corrupción del 1%, creando así una gran diversidad de ideas en el movimiento, teniendo así anarquistas, socialistas, republicanos, demócratas, judíos, cristianos, musulmanes y diversas variantes más dentro del movimiento.


    Su Repercusión

    Todos estos movimientos marcaron el primer año de ésta nueva década. Más que presentar una nueva idea, yo diría que estos movimientos fueron promovidos por personas que recordaron lo que son: humanos con derechos.

    No es posible que en un mundo “globalizado”, lo único que no hemos globalizado ha sido la idea de la libertad, de la justicia, de la equidad. No es posible que los países árabes siguieran viviendo en el autoritarismo. No es posible que los pueblos no cuenten con una estructura democrática correcta que respete sus derechos como ciudadanos libres. No es posible que los gobiernos maten a su propio pueblo, o que hagan recortes que simplemente los joderá aún más. No es posible que no contemos con libertad de expresión en ningún lado, nisiquiera en Internet. No es posible que exista una desigualdad social tan marcada. No es posible que los gobiernos le declaren la guerra a sus pueblos y no hagan NADA. O peor aún, que intenten eliminar cualquier movimiento que nos recuerde que debemos de luchar.

    Las ideas son a prueba de balas. Somos una nueva generación de jóvenes dispuestos a morir por una gran cantidad de ideas: libertad, justicia, equidad, democracia, igualdad. Somos el 99% indignado ante tanta mierda que nos llega al cuello.

    Tú, estimado lector que aún me sigue leyendo, tal vez entiendas lo que digo. No te digo que te pares a protestar y dejes tu cómoda vida atrás. Sólo te pido que recuerdes que tienes derechos que debes defender. Algunos lo haremos por ti, pero créeme que tarde o temprano te necesitaremos.

    -El hombre es libre en el momento en que desea serlo-
    Voltaire

    Mi GameBoy

    Están los premodernos:
    Ellos creen en dios.
    Y como cualquiera de nosotros,
    buscan la paz, la felicidad y el respeto.
    O eso dicen.
    El problema siempre ha sido
    que para llegar a la paz
    - una paz universal -
    todos tendrían que creer en el mismo dios,
    y como eso no sucede,
    algunos buenos predicadores
    se convierten en “fanáticos” necios
    que intentan imponer a su dios
    a los demás.
    Lo que naturalmente
    provoca violencia y
    en algunos casos,
    resultan guerras.
    Entonces son mamadas.

    Luego están los modernos.
    Los modernos también quieren llegar
    a la paz, a la felicidad, y al respeto.
    Pero ellos no creen que dios sea la solución.
    Ya se dieron cuenta que no funciona.
    La solución para ellos es algún sistema:
    Socialismo.
    Fascismo.
    Anarquismo.
    Capitalismo.
    Comunismo.
    Pero resulta que los sistemas no son perfectos.
    - Porque nada lo es -
    Y no todos apoyan el mismo sistema.
    Así que, para variar,
    surgen “revolucionarios” necios
    que quieren imponer su sistema
    a los demás.
    Y hay violencia,
    y hay guerras,
    y son mamadas.

    Entonces llegan los posmodernos.
    Los posmodernos ya se dieron cuenta de todo.
    Saben que creer en dios es
    tan ineficiente
    como creer en algún sistema.
    Se dan cuenta que la verdadera pregunta
    siempre ha sido:
    ¿Podrá haber paz, felicidad,
    y respeto para todos?
    Así que después de tanta desilusión,
    los posmodernos ya no creen en nada.
    Son nihilistas.
    Y como no hay paz, ni felicidad, ni respeto para todos,
    Cada quien se preocupa por conseguirla solo.
    Y si cada quien intenta sobrevivir
    sin importarle los demás,
    eventualmente habrá violencia
    y se dará la misma guerra de siempre:
    "La guerra que busca paz".
    Y son mamadas.

    Como sea,
    los premodernos,
    los modernos
    y los posmodernos,
    debemos convivir todos juntos
    en el mismo planeta,
    teniendo diferentes formas de pensar
    y sin matarnos.

    Esa es la única razón, cabrón,
    por la que hay que respetar las reglas
    y las cosas de los demás.
    Para que no haya violencia.


    Así que no vuelvas a tocar mi GameBoy
    ni mis juegos,
    ni mucho menos les pongas
    new game, cabrón.
    Hijo de puta,
    Vete a cagar.
    Todo el proceso civilizatorio
    antes mencionado
    te lo pasas por el culo.
    Y no está bien.
    Carajo.

    Apagada

    Una vela apagada.

    Me encuentro a oscuras,
    enraizado en la soledad.
    Mi aura se lamenta,
    en un rincón quedó abandonada.

    El viento susurra.
    No puedo ver nada.
    El vacío ilumina mi alma,
    que no encuentra la calma.

    Doy un suspiro
    que se escucha por todo el recinto.
    Soy ajeno a cualquier sentimiento.
    Sufro de ausencia de razón.

    Alzo mis manos para mirarlas.
    En realidad no veo nada.
    Lanzo un grito a la eternidad,
    y es el silencio el que me reclama.

    ¿Dónde está la Luna?
    Ella solía hacerme compañía
    en mis noches a oscuras.
    Ella era la que me acompañaba.

    ¿Cómo saber que me quedaría a solas?

    Mi ser impregna el cuarto con su agonía.
    No puedo prender la vela.
    ¿Cómo iba a saber que te necesitaría?
    A final de cuentas, ésta oscuridad es sólo mía.

    La importancia del deporte

    De vez en cuando hay que leer el periódico o ver el noticiero, creo yo. Y de vez en cuando lo intento hacer. Hace rato estaba leyendo algunas secciones y artículos de cierto periódico mexicano en internet y llegué a uno que me pareció bastante interesante. Es un artículo que habla sobre por qué no ganamos medallas en los juegos olímpicos ni mundiales de futbol y cómo repercute esto en la educación. Dada la trascendencia que le encontré, Lágrimas Rosas pidió permiso para postearlo en este blog porque, al final, la información valiosa creo que debe difundirse.

    Si no te gusta el deporte, querido lector, no te preocupes, no sólo habla de eso. Además, considero que todo mexicano (y latinoamericano en general) debería saber lo que se expresa en este artículo, a manera de estar un poco más informados.

    Si por el contrario, te gusta el deporte, creo que lo encontrarás muy interesante.

    Saludos…

    -------------------------------------------------------------------------------------------------

    Deporte, ciencia, sociedad: por qué no ganamos
    Imaginemos un país en donde cada escuela preparatoria tuviese un equipo de futbol. Después, que en cada ciudad de cada estado de ese país imaginario, hubiese un campeonato entre los equipos de futbol de las preparatorias. Sería para tener el campeón de la ciudad. Que cada equipo tuviese un entrenador graduado de la Escuela Normal Superior en “educación física” y cursos de especialidad en futbol. Podrían ser muchos exfutbolistas. Que los equipos campeones de cada ciudad jueguen un campeonato para sacar al campeón estatal de futbol. Que de ahí se saque la selección estatal con los mejores jugadores. Y que al final, este país imaginario, tuviese un campeonato nacional de futbol con todos los campeones estatales. Que los medios lo difundieran y le dieran importancia. Que la cantera para la selección de futbol sub 17 saliera de los mejores jugadores de ese campeonato. Que las canteras de los equipos profesionales busquen de ahí parte de sus fuerzas básicas.

    Sigamos imaginando. Que los mejores jugadores, una verdadera selección, tuviesen beca asegurada para entrar a la universidad de sus estados. Y que ahora este país imaginario tuviese un campeonato colegial interuniversitario y nacional de futbol. Que los entrenadores a este nivel sean entrenadores acreditados. Imaginemos la audiencia que este campeonapo tendría en los medios masivos de comunicación. Imaginemos que del seleccionado de los mejores jugadores de este campeonato interuniversitario salga la cantera para la selección sub 20 así como las canteras de los clubes semiprofesionales y profesionales.

    Imaginar y soñar no cuestan nada. Así que sigamos. Imaginemos que después de haber seleccionado a lo mejor de lo mejor a nivel nacional, la liga profesional saca de ahí a sus mejores jugadores. Llega entonces el momento de cumplir con su cometido a la ciencia y a la tecnología, sacadas de las mismas universidades con gran capacidad de investigación e instalaciones. Que nutriólogos, kinesiólogos, médicos del deporte, fisiólogos, bioquímicos y psicólogos sigan caso por caso a cada miembro del seleccionado nacional. Que a cada uno le digan cual es su problema al patear el balón, que a cada uno le digan, de acuerdo a su especialidad (carrilero, defensa central, medio de contención, de ataque, creativo, delantero, etc.) y después de ver sus actuaciones, qué músculos tiene que trabajar, cómo llegar en óptima condición física y psíquica, como perfeccionar sus habilidades, como entrenar para evitar lesiones. Seguido de mediciones tales como consumo de oxígeno en reposo, durante el máximo esfuerzo, capacidad aeróbica, acumulación de ácido láctico y otros metabolitos, gasto cardíaco, masa muscular, lípidos en sangre, ecocardiogramas, etcétera. En otras palabras, dejar a los mejores aún mejor. Talento más ciencia es igual a eficiencia. Esto ya se hace se me dirá. La diferencia estaría en que estaríamos siguiendo a los muchachos desde la preparatoria, generación tras generación.

    Le pregunto amable lector, ¿tiene límites su imaginación?, yo creo que no, así es que yo no voy a parar. Este país imaginario haría lo mismo para cada deporte, no sólo el futbol. Tendría muchachos y muchachas practicando basquetbol, beisbol, carreras de velocidad y de fondo, casi cada muchacho y muchacha estaría practicando un deporte, por la sencilla razón de que este imaginario país considera que el deporte es parte integral de la educación. Como en la antigua Grecia, paradigma de occidente.

    ¿Educación? Pues claro, el civismo, el verdadero, el que se usa todos los días, el que disminuye realmente los niveles de corrupción, el que hace que los ciudadanos tengan respeto por la ley, no se aprende leyendo la Constitución, aunque es recomendable, tampoco oyendo peroratas en un salón de clases. El verdadero civismo, la civilidad, el ser ciudadano, en fin, la civilización, se aprenden jugando un deporte: Qué es una falta, qué está permitido, qué es un juez o arbitro, qué son las reglas, por qué son necesarias, por qué hay que respetarlas, por qué hay árbitros o jueces, por qué hay que respetar sus decisiones, qué significa competencia limpia, ni más ni menos lo que forma el verdadero cimiento de toda la cultura democrática. Todo esto se aprende rápido y bien, en la práctica, jugando un deporte.

    Lo que acabo de describir no es una utopía. Esa infraestructura deportiva existe en muchos de los países con los que competimos. Los países más poderosos con los que competimos lo tienen claro.

    Ahora imaginemos un país que no tenga una infraestructura deportiva decente: fallará en todo eso que el deporte enseña. Su deporte será presa de estructuras corporativas y amafiadas ligadas a los poderes económicos fácticos, tales como “las confederaciones” y las “televisoras”. Aun que se tengan buenos jugadores, estos se seleccionaron entre unos cuantos, no entre todos los talentos potenciales del país. Se desperdicia la ventaja de tener más habitantes. No se seleccionará muchas veces a los mejores si no a los “apalancados”. Su deporte enseñará a los ciudadanos lo contrario a la competencia limpia y el respeto a las reglas: “rudo y cursi”. Ahora le pregunto a Usted, estimado lector, ¿cuál de los dos países cree que ganará el campeonato mundial? Adivine.

    Cuando un padre le llevó su hijo, un chico problema, a Theodore Samuel "Ted" Williams, para pedirle un autógrafo, dice la leyenda que a la queja del padre, el famoso Ted respondió: “¿quiere hacer de su hijo un caballero? dele un bate de beisbol.” La “enseñanza por competencias”, tan de moda hoy en día, hace mucho que se practica durante el proceso enseñanza-aprendizaje de cualquier deporte aunque no se le llamara así.

    ¿El deporte parte de la educación integral? Pues sí. Junto con la educación artística, los deportes hacen hombres y mujeres íntegros, esto es, que aparte de la educación especializada que cada quien tiene que obtener para ganarse la vida, ser ingeniero en…, ser experto en…, ser especialista en…, hay una educación que todos tienen que tener para poder formar una sociedad civil fuerte, para poder tener líderes de primer nivel que puedan trabajar en equipo y comunicarse. Otro día hablaremos del arte y la cultura, por razones obvias, y en previsión de la enésima frustración que se avecina, hoy toca hablar del deporte.

    Mente sana en cuerpo sano. ¿Qué pasa con el país que no invierte mayor cosa por tener una infraestructura deportiva decente? Obesidad infantil, comida chatarra, mucho consumo de refrescos con azúcar, diabetes. Le será difícil ganar medallas en las olimpiadas. Los costos en los sistemas públicos de salud serán cada vez más estratosféricos, miles de veces mayores que lo que hubiera costado tener la infraestructura deportiva decente. Le será difícil ganar campeonatos mundiales de lo que sea. Su gente vivirá, como dijo Samuel Ramos, en un continuo complejo de inferioridad y tenor autodenigratorio, siempre admirando al extranjero y lo extranjero. Lector, compara ese triste país con el primero, pero no para autodenigrarte, compáralo para estar consciente `e que tenemos un mal gobierno y unas instituciones defectuosas, nada más. Pues no somos inferiores y te lo voy a demostrar. ¿Qué deporte está organizado en nuestro país a la manera que describimos arriba? El Tae Won Do. Gracias a que los coreanos vinieron y lo organizaron a nivel nacional e internacional para nosotros. Un regalo. Gracias Corea. Y qué tal, en ese deporte sí ganamos medallas. La infraestructura no la costea el gobierno, sino los padres de familia que llevan a sus hijos a las escuelas de Tae Won Do. Tenemos cientos de esas escuelas. Un ejemplo de sociedad civil independizándose de un gobierno inepto. Solo al final, entra el CEDOM a hacer de las suyas y dejarnos ver, a veces, hechos penosos, como que fulano tuvo que pagarse el viaje él solo, y nos trajo una medalla.

    Tampoco hay que olvidar que, a nivel infantil y juvenil sí hemos ganado campeonatos mundiales: uno de futbol y varios de beisbol. ¡Imaginemos que no haríamos si contáramos con la infraestructura deportiva adecuada a nivel nacional!

    Ahora imaginemos un país colonizado mentalmente: el único deporte verdaderamente organizado a nivel universitario y nacional es el ¡futbol americano! O sea, de que se puede se puede, pero qué terrible, ninguno de los deportes más populares tiene el mismo nivel de organización. ¿Por qué el futbol americano sí? Si el lector hace un ejercicio mental y contesta esa pregunta se explicará cantidad de cosas acerca de cómo se estructura el poder en México, de por qué tenemos la desigualdad que tenemos, del egoísmo y racismo de la élite. Digámoslo sin ambages: ¡se terminó haciendo dos ligas!

    ¿Pero educación integral? ¿No es algo exagerado? Bueno, aparte del civismo mencionado más arriba, hacer un deporte te enseña a trabajar en equipo, a saber que tu trabajo, en tu posición, es esencial para que tu equipo sea ganador, y que por lo tanto tienes que entrenar y trabajar para rendir al máximo. Si lo haces bien, la autoestima sube al cenit y lo más importante: nunca te abandonará. Si todos tus compañeros hacen lo mismo y si tu entrenador elije la estrategia adecuada, es más probable ganar. Cada quién tiene que hacer su papel lo mejor que pueda en el equipo. Y si pierdes no hay problema, pierdes consciente de haber hecho tu mejor esfuerzo. Aquí es importantísimo saber que no perdiste porque hubo “chanchullo”, en cuyo caso, tu visión de la vida cambiaría de manera radical.

    Si no viviste todo esto, es decir si nunca jugaste algún deporte, vas a necesitar muchísimas conferencias de “estructura organizacional”, de “liderazgo” y “competitividad” para poder hacerla en la futura compañía o institución que te de empleo. Si sí jugaste un deporte, todas esas conferencias en los hoteles de Polanco no tienen que enseñarte nada, ya sabes cómo. Claro que si logras triunfar en la política no necesitarás nada de eso en este país, sólo te perjudicará y creará culpas cuando te sirvas con la cuchara grande, haciendo de tu país, un perdedor.

    Para lograr ese aprendizaje, desde la Grecia antigua hasta nuestros días, no tienes que ser campeón, ni ser de los seleccionados mencionados más arriba. Ellos, los campeones, formarán las canteras de los equipos que luego serán profesionales o que irán a las Olimpiadas, pero no se necesita ser uno de ellos para aprender todo lo anterior, si no que basta jugar algo alguna vez en la vida. De alguna manera, en los países que sí tienen una infraestructura deportiva, la élite empresarial aprende qué significa una “inversión de largo plazo” y para qué sirve la “educación pública” por la que pagan impuestos, asiste de manera directa a la formación de ciudadanos. Esto los hace más propensos a hacer inversiones de largo plazo en otros rubros, tales como ciencia, tecnología e innovación. Grandes donaciones se destinan a las universidades norteamericanas, por ejemplo. El país colonizado importará las transmisiones de los campeonatos colegiales del otro país, pues él no tiene.

    El deporte profesional de buena calidad es un gran negocio, el deporte no profesional forma personas que sabrán trabajar para mejorar sus compañías, instituciones y gobiernos, forma muchos ciudadanos que saben por qué es mejor seguir las reglas y qué significa vivir en un Estado de Derecho. El deporte organizado es una de las evidencias fácticas a favor de las teorías políticas contractualistas. Cada vez que nace o se organiza a nivel nacional un deporte, hay una especie de “Contrato Social”. La mayoría de los deportistas escolares no serán nunca deportistas profesionales, aunque sí serán gente que sabrá trabajar en equipo para el bien de su empresa o de la institución que los empleé. Sabrán qué es la competencia limpia aunque nunca deje de haber corruptos. Cuando menos cuando los atrapan están conscientes de que hicieron trampa.

    En el deporte profesional cada equipo es una empresa y los jugadores son “especialistas” en jugar ese deporte. Los demás, que tenemos otras “especialidades”, y trabajamos en otras cosas, sabemos que el deporte es sólo una metáfora de la vida, cada uno aprendimos lo que sabemos hacer y vivimos de ello tal como lo hacen los deportistas profesionales. Así como a un arquitecto o a cualquier profesional o trabajador se le admira por lo bien que hace su trabajo, así también se admira a los deportistas profesionales, o a los artistas profesionales, sean virtuosos de un instrumento musical, sean escritores o actores. Claro, algunos deportistas y artistas se convierten en “estrellas” sociales. Son mucho más admirados y alcanzan mucho más fama que los ingenieros o los científicos, aunque estos últimos obtengan el Premio Nobel. El deporte siempre ha formado parte del espectáculo. Una piedra guarda los nombres de los campeones olímpicos del año 776 a.C., aún admiramos a Fidias y su lanzador de disco.

    ¿Cuánto costaría tener una infraestructura deportiva decente y libre de corrupción? Desde el punto de vista del capital, casi nada. Tenemos, virtualmente, todo lo necesario. Costaría menos que las camionetas nuevas de los diputados y los aviones de los gobernadores, pues básicamente se trata de organizar competencias. Los campeonatos universitarios de varios deportes tendrían audiencia en los medios masivos de comunicación; he ahí una fuente de ingresos económicos para las universidades. ¿Por qué entonces no hemos intentado la susodicha infraestructura? Quizás lo hayamos intentado. El problema está en lo de “libre de corrupción”. No sé cuánto costaría, pues la corrupción es parte de un círculo vicioso social parecido al de la pobreza: “no puedo actuar de otra manera pues no se actuar de otra manera”. Aquí viene la micropolítica, un concepto similar a la microeconomía: en cada nivel de organización tiene que haber un balance de poderes, pesos y contrapesos y rendición de cuentas. Saber de esto sólo puede obtenerse a base de la educación. Una organización fractálica o modular de minicontratos sociales a todos los niveles. Hasta sorprende que otros países ya la tengan, es más, que sepan que nada puede organizarse sin pensar en eso: la autogestión, la auto-organización, la cooperación. Otra solución no se me ocurre. El no estar conscientes de eso es quizá una de las causas del fracaso en un país donde todavía hay “acarreados” y cualquier demagogo hace historia.

    Y sin embargo hay otra razón para no tener una infraestructura deportiva decente y libre de corrupción. Aunque odio las teorías conspiratorias, en este caso me temo que se trata de evidencia sólida: la razón es porque mucho tiempo vivimos, y quizás todavía lo hacemos, bajo un régimen que: a) no le interesa que la gente se auto-organice, no le interesa tener una sociedad civil fuerte, le tiene miedo. Todo tiene que canalizarse mediante estructuras corporativas y líderes charros o clientelares; de ahí la versión mexicana de las “confederaciones”. El mismo atole con el dedo se le ha dado a toda forma de auto-organización ciudadana y b) nuestra cobertura universitaria es precaria, nuestros atletas no salen, en gran medida, del sistema educativo formal. Esto es otra acepción de la llamada “informalidad”, característica de las economías con fallas estructurales tales que, no pueden proporcionar educación y empleo a aquellos que los demandan. Para solventar ese problema, muchos países decidieron hacer de sus equipos escuelas, a nivel juvenil. El equipo Pachuca es nuestro ejemplo, en imitación a los clubes argentinos. Otra solución es que los equipos sean verdaderos clubes, no la propiedad de alguien, esto es, sociedad civil auto-organizada, con socios que compran gran parte del boletaje y pagan cuotas y cuyos hijos asisten a las fuerzas básicas del club. Algunos equipos eran así, hasta que llegó un poderoso y se los agandalló. El régimen corporativo siempre inhibió todo lo que pudo ese tipo de organización social: “si se organizan para esto, para qué se organizarán después”. He aquí, estimado lector, la razón de porqué el deporte en México está como está.

    Pero supuestamente ya no tenemos régimen corporativo; supuestamente. En fin, soluciones hay muchas, pero es imperdonable no tener al deporte como parte integral del sistema educativo. Para hacer ciudadanos. Hacerlo sería un signo inequívoco de que, realmente, entramos a una especie de “transición” democrática.

    Termino con una hipótesis del porque de la fama social del deportista destacado. Para ello recurro a tres fuentes: la primatología, Nietzsche y la antropología física. El mono alfa, se nos dice, es el eje del orden jerárquico de la manada. Esto hace pensar en la “ley del más fuerte”. Lo que se olvida es que el mono alfa se enfrenta al puma cuando este acecha a la manada. Ser el líder no sólo significa tener privilegios, ni siquiera entre los changos. La verdad as que, a pesar de los juegos de poder propios de la manada, generalmente los miembros de la misma no se están peleando, al contrario, se están acicalando mutuamente (grooming), toquetéandose y acariciándose. Aquí se va por el caño el “estado de naturaleza” del señor Hobbes. Nietzsche define lo que es ser “noble”: aquél que se arriesga a dar la vida. Digámoslo de otro modo: el que se enfrenta al puma. La antropología física nos habla de cómo vivían y se comportaban los clanes homínidos, nuestros ancestros, incluidos los sapiens sapiens, cuando vagaban nómadas, recolectando y cazando. De pronto se encuentran entierros rituales donde es fácil observar que el líder muerto era apreciado por la comunidad. Muy apreciado. Y como no, mono alfa o líder, organizaba no sólo la defensa del clan o manada en contra del felino predador, sino también a los escuadrones de cazadores que llevarían la comida a la comunidad. Es el origen de la casta de los guerreros, los futuros nobles en las sociedades sedentarias. De ahí surgen las clases y las castas, el culto a los ancestros, los penates romanos. Kant pensó que todo ser humano ama la paz. Que las guerras entre hombres y naciones terminarían algún día y que llegaría la “paz perpetua”. Pero si esto aconteciera, ¿qué hacer con los guerreros? Sostengo que son los deportistas. Ir a festejar una victoria al ángel de la independencia, al Coliseo Romano (ahí se festejó el último campeonato mundial), a la fuente de Las Cibeles, etc., refleja la misma conducta de algarabía que tenía el clan cuando lograba la victoria en contra de otro clan o en contra del mamut: los héroes eran vitoreados. Son conductas muy arraigadas en lo más profundo de nuestros circuitos cerebrales. Pero hay que eliminar a la guerra del mundo. Ya no la queremos. Ya sabemos que tiene un sustituto: el deporte organizado. Una manera de canalizar los impulsos del primate para lograr la paz que Kant quería. Por supuesto, mucho es lo que falta.

    -------------------------------------------------------------------------------------------------

    Este artículo fue publicado en el sitio web de La Jornada hace tiempo. Para futuras referencias o datos más específicos (como fecha o nombre del autor) se puede encontrar fácilmente en el sitio web antes mencionado bajo el título de “Deporte, ciencia, sociedad: por qué no ganamos”.

    Punto de ebullición

    Y todo mientras hervía el agua. Todo, absolutamente todo, pasa mientras hierve el agua. No tomaré más té, más café soluble, más mate. Compraré un garrafón. Veinte litros. Que no hierva más agua. Que se ahogue. La puta madre que la parió.

    Y tan fácil que me parecía golpear las letras en la máquina de escribir. Y tanto que me lastimaban. Tanto como cuando te quemas la lengua con agua hirviendo, y te queda una marca por unos días. ¿Se queman las papilas gustativas? No sé, pero nada sabe igual durante unos días. Así. ¡Claro! Por eso aventé la puta máquina contra la pared, por culpa del agua hirviendo, y la puta que la parió.

    Por eso me voy caminando, casi corriendo. Escapo. Huyo. Me voy a la puta mierda de aquí. Porque mientras hierve el agua la vida se transforma, nos convertimos en seres incomprensibles, nos inventamos en otros lados, lejos de nosotros mismos. Nos involucramos los unos con los otros, y aprendemos a querernos para empezar a odiarnos.

    Ya. Me voy. Me llevo las hojas que escribí.

    Las releo. No completas. ¿Para qué las releería completas?

    "/Una vez más siento la necesidad de respirarte en los espacios más oscuros/." Me fui a la mierda con eso. Al carajo. A la puta madre. Ahí se acabó. Ya vi que aceleré el paso, que hago muecas de incomodidad, de sufrimiento, de querer llorar y bancármela para demostrarme lo fuerte que soy sin ti. Imposible. Un idiota. ¿Por qué querer vencer lo invencible? Por lo mismo que nos enamoramos.

    "Porque a pesar de todo, /cualquier estación para mí es primavera con vos/. Porque valgo algo cuando estoy contigo /pero cuando te vas me dejás con la más dulce pena matándome adentro, y un otoño vacío en el centro que sólo se llena con un poco más de tu esencia en las venas/."

    Un navegante con rumbo perdido, un náufrago. Porque lo quiero todo. "Porque /me han dicho que hay un lugar donde el sol del mediodía no quema/."

    Y como buen navegante quiero encontrar más islas ahora que tengo mapa, ¿verdad? Como buen navegante quiero conocer más y más pero no quiero irme de la isla en la que tú estás. Y ahora no sé qué pasa. No sé qué prefiero. Porque me voy y me quedo, porque tal vez /prefiero naufragar en este mar de corcheas locas de atar, hasta tus besos olvidar/.

    Esa basura que te escribí no sirve para un carajo. No sirve, es inútil, es sólo eso: basura. Alguien debería de reciclar esas hojas y hacer que valgan de algo.

    Significarían algo si no hubiese hervido el agua. Si no me hubieras llamado para decirme "adiós, buena suerte y hasta luego", dejándome con las hojas a medio escribir, culpándome a mí mismo, con el café casi listo y el agua hirviendo, en su punto de ebullición. Pero ahora no significan nada, porque me quemé. Me quemé la lengua. Por un tiempo no voy a distinguir sabores. Y duele. Como su chingada madre que duele.

    Si el agua no hubiera hervido habría café, tendría mi máquina de escribir y una carta en tu buzón. Pero hirvió. Y ahí se acabó. La puta madre que la parió.

    Incertidumbre

    De nuevo ha oscurecido.
    En el espeso camino
    pasé a ser un oscuro vagabundo.
    Mi alma hace mucho que ha cambiado.

    No puedo llegar a casa.
    Sólo pensar en ello me aterroriza,
    no puedo volver a la tortura.
    La tortura de que no me llegue mi hora.

    La muerte no parece llegar.
    Llevo años esperándola
    pero no me quiere llevar,
    no me parece encontrar.

    ¿Por qué quiero morir?
    Porque el cuervo no me dejará en paz.
    Me atormenta que no deje de repetir:
    "¡Nunca más!"

    No deja en paz mi soledad.
    ¡Ya no quiero recordar!
    Sé que nunca volverá,
    pero no la puedo olvidar.

    Ya no puedo esperar.
    La incertidumbre es mi agonía.
    Quiero estar con ella,
    y tendrá que ser en la otra vida.

    No puedo volver con el cuervo,
    sólo me recuerda que aún no he muerto.
    En el infierno de sus ojos,
    morir es algo incierto.

    Cualquier muerte es mejor que seguir sufriendo
    la coexistencia con el cuervo.
    Sólo quiero que Dios escuche lo que le imploro:
    "Llévame con ella, déjame tomarla de la mano"

    Pero estoy condenado a agonizar en el tormento,
    una agonía que parece no encontrar descanso.
    Aquel cuervo no se irá nunca de mi lado...
    Nunca se alzará... ¡Nunca jamás!

    ===================

    Tributo a Edgar A. Poe

    Todos tenemos a nuestra Lenore.